Salidas de Campo

Éstas son las Salidas de Campo realizadas por el COA La Plata

martes, 22 de junio de 2010

Salida a la Reserva Costanera Sur - junio 2010

A pesar de los pronósticos de probabilidad de lluvia y del mal tiempo de la noche anterior, un grupo de optimistas resistimos la tentación de renunciar, y fuimos hasta la Reserva Costanera Sur, donde nos esperaban los amigos del Coa RECS.

Y cómo siempre ocurre en estos casos, más tarde nos felicitábamos por la decisión tomada “menos mal que vinimos”, cuando luego de que el gélido Pampero, finalmente limpiara el cielo de nubes, y brillara el sol radiante que nos acompañó el resto del día.

También nos acompañaron durante toda la mañana dos Guías de la Reserva que nos llevaron primero a recorrer el bosque de Alisos, la laguna de Macáes y el ex Covimet, donde están haciendo un trabajo de reforestación de plantas autóctonas.

En la laguna de los Coipos vimos Coscorobas, un numeroso grupo de Sirirí pampa y algún Sirirí colorado, Gallaretas, Patos capuchinos, barcinos, cutirí y de collar. Y la sorpresa para muchos fue la presencia de un espectacular Federal adulto, y un par de juveniles. Era increíble la postal de tan hermoso ejemplar, con los enormes y modernos edificios capitalinos como fondo.

Golondrinas barranqueras, Horneros, Calandrias, Chincheros, Carpinteros reales, Tacuaritas, alguna hembra de Corbatita, juveniles de Pepiteros de collar, Carpintero bataráz chico, el siempre audible Espinero pecho manchado, Cotorras, Ñandays, y otros, nos acompañaron mientras tomábamos unos calentitos y reconfortantes matecitos matutinos de manos de Maryluz.

Haciendo el camino de los Alisos, atravesando primero un “bosque de cortaderas” que nos superaban en altura, ya el sol le había cambiado la cara a la mañana y la vegetación nos reparaba del implacable viento. Allí vimos con alguna dificultad unos Arañeros coronados chicos, y oímos (según indicación del Guía) un Piojito trinador. Y en un momento nos pasó volando por encima posándose brevemente, lo suficiente como para lograr su identificación, una hembra de Frutero negro.

Pero lo mejor de este tramo del recorrido, ocurrió casi al final del mismo, cuando emergiendo de la tupida vegetación, pudimos ver tranquilamente posado en un árbol al hermoso Loro hablador! La primera vez que veo este loro fuera de una jaula, es decir, en estado silvestre… Por suerte, muchos pudieron retratar ese momento con sus cámaras.

Como siempre, también había tiempo para observar las plantas y consultarle a la Guía de la Reserva sobre ésta y aquella, tomando fotos y notas, para seguir aprendiendo a conocerlas y reconocerlas.

En el predio del ex Covimet, tuvimos una hermosa vista panorámica desde una posición de mayor altura, y aprovechamos para tomar la foto grupal.

Luego de despedirnos de los Guías, hicimos una parada para dar cuenta de las viandas y entre charla y mates, Gustavo (nuevo integrante del Coa La Plata) nos contó de un estudio que hizo sobre la dieta del Pájaro campana, que escuchamos atentamente y con mucha curiosidad.

Continuando el recorrido, en la zona del río vimos Gaviotas cocineras, y alguna cangrejera que Holger logró identificar por su faja caudal negra. Y buscando miguitas, junto con palomas y Horneros, un par de Cardenales cuyos copetes destellaban al sol.


Camino a la entrada de Viamonte, un juvenil de Hocó se prestó para las fotos, y una pareja de hermosos Pitiayumí concentró la atención de una multitud. No se hicieron presentes ni el Anó grande (que alguno de los integrantes del Coa Recs tuvo la suerte de ver en otra ocasión) ni el Matico, pero sí pudimos observar con comodidad un macho de Frutero negro, que junto con Tordos renegridos y palomas daba cuentas de algunas migas que algún visitante había dejado.

Regresando hacia la entrada de Brasil, pero esta vez por afuera (por la vereda) tuvimos ocasión de observar a poca distancia, los moradores de la laguna de Coipos: Varilleros congo, negro y ala amarilla, Tordos músicos, Cisnes cuello negro, Pollona negra, juveniles de Jacana, Gallaretas, más Cardenales, Cotorras, y una bandada numerosa de Sirirí pampa nos dió un hermoso espectáculo girando y girando frente a nosotros, iluminados por los últimos rayos de sol de la tarde.

Luego de un día hermoso y en tan buena compañía, nos despedimos hasta la próxima y regresamos a casa. Que se repita!

Comentario: Mariel Rodriguez
Fotos: Rafael Gonzalez

miércoles, 26 de mayo de 2010

Salida a la Esc. Naval e Isla Santiago - abril 2010

Con la expectativa de siempre, o sea una ansiedad enorme por contactarnos con la naturaleza, y en especial con nuestros amigas las aves, llegamos al puente del camino a la Escuela Naval, e hicimos la primera parada: fuimos por un sendero hacia el río frente al Club Regatas. Pero la maleza altísima y los mosquitos nos hicieron volver rápido, habiendo visto un Macá desde muy lejos y oído un Burrito.

Nos fuimos para el fondo y tuvimos que dejar los autos frente a la puerta de la Escuela, y caminando en fila india (muy ordenados) , porque estaban terminando de pavimentar el camino hacia el fondo. Por suerte no hubo mucho desmonte por el asfalto. Se vio un huidizo Ipacaá, en realidad le vimos la cola, huyendo. Las aves que en general nos acompañan (cuervillos de cañada, Teros, Calandrias etc) estaban allí.

Éramos un grupete numeroso: como 15, con la suerte de haber incorporado dos componentes nuevos al grupo, Jorge amigo de Osvaldo, y Holger, que nos desasnó con respecto a algunos bichitos porque es especialista en el tema (entomólogo creo) .

Una bandada de cigueñas, que suscitó distintas versiones, la más entusiasta fué la Dieguito, de Ensenada (para no quemarlo con el apellido), que dijo ¡¡¡como trescientas¡¡¡ En realidad me parecieron un poco menos, pero hay que respetar todas las opiniones. Paramos para tomar unos mates y salieron (tortas galletitas de todo tipo y color) muy bueno.

Esos momentos son muy buenos para la unión del grupo, charlas, cargadas y otras yerbas ayudan mucho.

El tiempo estaba realmente muy feo, se venía negro por todos lados, los pajarritos se escuchaban más que verse. Volvimos para almorzar, donde los autos habían quedado y prácticamente se armó el desbande: sólo quedamos unos pocos, que creímos en la sabiduría de Don Julio y su famosa arañita que 'si tejía, no llovía' y parece que estaba tejiendo, porque no llovió y salió un sol hermoso!

Caminamos un rato por el camino de vuelta, metiéndonos en unos bosquecitos, donde observamos algún Piojito común, Pitiayumí, Jilguero, Taguató paradito en un poste, también vimos un Chinchero chico y luego volvimos para retirarnos honrosamente con el placer de haber compartido con amigos esta hermosa afinidad con la naturaleza.

Comentario: Guillermo Machado
Fotos: Guillermo Machado

viernes, 21 de mayo de 2010

Campamento: Reserva El Destino - Mayo 2010

Un grupo de diez integrantes del COA La Plata fuimos, el fin de semana del 15 y 16 de mayo, a la Estancia El Destino, ubicada en el partido de Magdalena. Pudiendo disfrutar de este lugar gracias a sus últimos dueños: Elsa Shaw y su esposo, el ingeniero agrónomo Ricardo Pearson, la compraron en 1928. Pearson crea una fundación para que la heredara, respaldada por la UNESCO.

Hermosa Reserva destinada a la conservación y estudio de la naturaleza, destacada por la diversidad de ambientes que alberga : pastizales , bañados, talares, selva marginal y costa de río. Pertenece Al Parque Costero del Sur, larga franja costera de la provincia de Buenos Aires, compuesta por árboles autóctonos : talas, sombra de toro, coronillo y otras plantas que crecen a su reparo.

Además de la vegetación autóctona posee una gran cantidad de especies introducidas. Los Pearson plantaron bosques de pinos, eucaliptos y álamos, diseñaron los jardines que rodean la casa con gran cantidad de arbustos y plantas decorativas, además de cipreses, cedros, robles, liquidámbar y otros, pintando con sus hojas todo el paisaje con los hermosos colores de otoño: del verde al marrón, pasando por los amarillos, naranjas y rojizos. Para disfrutar mirando un buen rato! Lo que no invita a disfrutar con la vista es la fachada del Casco, de un estilo moderno, lineal y despojado, que no se integra al paisaje.

Después de tanta introducción... nos instalamos en los dormís, un lujo! Estuvimos como únicos ocupantes, teniendo todas las instalaciones para nuestro uso exclusivo..., y partimos con botas y toda la ropa que llevamos, encima.

Pasando por pastizales (se nos pegaron todos los abrojos) y pantanos (por suerte zafamos de torcernos un tobillo, para eso teníamos diclofenac). Llegamos al arroyo, ( lleno de juncos totoras, repollitos de agua), para bordearlo hacia el río.

Cuando no se podía seguir por la orilla, desviábamos para los bosques de talas donde quedábamos atrapados por sus ramas bajas y espinosas, haciendo un continuo zigzag por terrenos desparejos que ponían a prueba nuestro estado físico.

Cerca del río caminamos entre los lirios amarillos (plaga introducida) y las agresivas cortaderas, todo lleno de enredaderas que nos enredaron produciendo algunas caídas, no pudiendo llegar a la costa, porque el río estaba crecido, regresamos. Ser observador tiene sus riesgos, con tanto obstáculo uno pensaba: porque no estoy durmiendo en mi cama, o en la mesa tomando café caliente? Pero después de la experiencia el cerebro se pone más optimista y su pensamiento es: que bueno que vine!

Como el día estaba nublado los pájaros se convertían en siluetas grises, pasaban bandadas de chingolos, de tordos músicos, de mistos, de pirinchos, de cuervillos, de cotorras, también cigüeñas, chimangos, caranchos, chajá, taguató, carpintero, etc.

De regreso pasamos por los jardines para observar sus picaflores: garganta blanca, común y bronceado.

Luego merienda, charla, y fideos que cocinó Mariel, reunión con fuego incluido.

El espectáculo de la noche fue frente a los dormís, donde una pareja de lechuzas de campanario, entraba y salía del galpón, para alimentar a sus pichones que reclamaban.

Después de una pequeña helada, el cielo amaneció completamente celeste, y ahí si pudimos apreciar el color de las aves, haciendo el camino corto al río, uno de los más cotizados fue el naranjero, que pasaba volando alto mostrándonos los colores de su vientre. En el bosque de talas: tacuaritas, pitiayumí, coludito copetón, verdón, en un bañado donde las aguas del río se habían retirado, estaba lleno de benteveos comiendo pequeños peces, al igual que las blancas garzas que ante nuestra presencia se posaban en los árboles para no alejarse de su comida.

En la costa del río las aguas bajaron dejando playa donde pequeños bagres todavía respiraban emitiendo un sonido, que según la traducción de Lucia quería decir auxilio! auxilio!, por eso nos apuramos a lanzarlos al río, pero en la naturaleza nada se pierde, todo se transforma, destinados a ser comida de aves. Contradictorio el panorama: numerosos pescadores, niños y adultos llegaban a la orilla.

Almuerzo: hamburguesas a la parrilla que cocino Guillermo, y a ordenar todo para la retirada.

La pasamos muy bien!!! Gracias al COSAPA por sus servicios.

Comentario: Gabriela Echenique
Fotos: Rafael Gonzalez, Lucía Balarino, Holger Braun y Guillermo Machado
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Salida al Arroyo Correa - Mayo 2010

Tempranito por la mañana ya estábamos en el tan querido Arroyo correas, hacia tanto tiempo que no iba, que volver me producía cierta nostalgia. El arribo del asfalto y el avance de la ganadería a la zona ya me indicaban que ese lugar no era el mismo.

Mate de por medio con Walter, bajamos del auto a la espera del resto del grupo. Una imagen de unos siete u ocho pirinchos con el amanecer a sus espaldas, me recordó la tapa de aquel hermoso libro de Hudson “aves de la pampa perdida” (en esa tapa hay tordos amarillos, no pirinchos) y llegue a pensar si este arroyo y dichas aves no seguirían con la misma triste historia.

A la llegada del grupo, le continuaron los afectuosos abrazos y saludos, que desde hacía siete meses no daba ni recibía de gente tan querida. Era mi primer salida con el COA después de la vuelta del sur (donde trabajo). Y así entre saludos, chistes y el clásico estado de ansias y entusiasmo que se genera en cada salida, arrancamos a disfrutar de los seres alados y su entorno.

Desde el puente observamos un pequeño Tachurí Sietecolores, lo cual me alegro mucho, ya que empezaba a refutarse mi idea de que este lugar podría perderse algún día. El que esta pequeña ave se encuentre aun en el arroyo tiene doble importancia para mí, ya que es por ella que comencé a practicar esta actividad, además de que la considero uno de los “milagros” más bellos de la naturaleza.

La caminata continuó atravesando las vías del tren, algunos clásicos se hicieron presentes, la ratona común, el Suirirí amarillo, Benteveos, etc. Al acercarnos al arroyo, los picos de plata y varilleros ala amarilla ocuparon nuestra atención un buen rato.
Una garza mora del otro lado del arroyo nos miraba atenta, la misma nos acompañaría por un largo trecho, alejándose de nosotros siempre de la margen de enfrente. Un significativo grupo de golondrinas se hizo presente, estas nos dieron trabajo para reconocerlas ya que al estar a la espera de las aves que migran de Patagonia y mezcladas con las que no han partido aun hacia el norte, se nos dificultaba. Finalmente y luego de unos minutos, definimos que eran Golondrinas de ceja blanca.

Una vez pasado bastante tiempo de caminata y observación, decidimos arrancar con los mates. Así que buscamos el lugar propicio y arrancamos con la mateada, entre charla, torta, mate y galletitas la mañana se fue pasando, dándole lugar a que el sol empezara a reinar en el arroyo.
A nuestra vuelta, con el sol ya como emperador de todo el arroyo y con la ausencia de refugio alguno, la decisión fue unánime. Comamos y vayamos a los talares en busca de sombra!!!. Y allá fuimos.

Una vez en los talares, las cortarramas y mistos se hicieron presentes, algunas torcacitas comunes, el pijuí plomizo y otros fueron sumándose a la lista de la salida. El comentario de ese momento era (como si supiéramos de que hablábamos): “ya va a aparecer un bicho raro, que le va a cambiar la cara a la salida”.

Al salir de las vías del tren rodeadas de talas, la caminata regreso por la calle, unos tordos músicos y otros pico cortos nos detuvieron en nuestro andar, como quien dice para amontonarnos antes de la gran sorpresa (que lo vean todos, habrá dicho la naturaleza). Metros más adelante, en un pequeño árbol, algo nos llamo la atención. Un ave de plumaje estriado, similar al de las cortarramas hembras que habíamos visto antes. Algo indicaba que no era una cortarrama, sus mejillas tenían un color canela extraño y estaban rodeadas de una ceja y “bigote” blancos. Empezaron las descripciones… Tiene el vientre barrado, dijo uno. Se le ve una ceja blanca, acoto otro. Y así fueron surgiendo los datos de esta ave que hasta entonces permanecía entre las ramas y no se dejaba ver.
En un momento determinado se dejo observar, y mientras seguían las dudas pude recordar esa imagen que por las estepas patagónicas son sumamente abundantes. Es una hembra de yal negro dije… como si nada fuese raro. Volví a repetir, es una hembra de Yal negro. Y se me dio por pensar, una hembra de yal negro??? Que hace por acá este bicho???. Entonces ya con más entusiasmo comente al grupo que esta ave es muy común en Patagonia, y empezamos a buscarla en la guía de aves. Al ver la imagen todos concordamos en que sí era esa ave. Martin puso el sonido del ave en el celular para ver si contestaba y al sonar “se nos vino al humo”. Las cámaras cerraron y abrieron sus obturadores ya que no se podía tener mejor oportunidad. La alegría de ver un ave tan atípica en la región, nos envolvió a todos y más aún que esta ave era un nuevo registro para casi todo el COA. Así que entre abrazos y festejos partió tranquila vaya a saber dónde en esos campos.

La tarde continuó con la suma de más aves al listado, pero con la imagen del Yal negro en la retina de cada miembro de este grupo. Sin lugar a dudas y como siempre en cada salida, ésta valió la pena, la naturaleza compensaba nuestro esfuerzo.

Continuamos la tarde entre juncales y agua hasta las rodillas, algunos sobrepuestos y piojitos grises, fueron los protagonistas del atardecer y cerramos con una excelente mateada a la espalda de un atardecer de los que siempre invita este arroyo.

Sólo me queda por pensar, que aquello que por la mañana me dió nostalgia (la posible extinción de ambientes como éste) por la tarde me dió alegría, siempre estos ambientes están protegiendo a la vida.

Depende del uso que nosotros le demos al mismo. Si las personas que observan aves en el arroyo Correas son muchas más que las que cazan con sus gomeras, el lugar seguirá apostando a la vida.

Comentario: Emmanuel Comisso
Fotos: Walter Gomez y Rafael Gonzalez

martes, 6 de abril de 2010

Cronograma de Salidas 1° semestre 2010

ABRIL

  • Sábado 17 :
    Camino Escuela Naval – Isla Santiago (Ensenada)
MAYO
  • Sábado 1 :
    Arroyo El Pescado (Ignacio Correa)
  • Sáb. 15 y Dom. 16 :
    Campamento: Reserva El Destino (Pearson)
  • Sábado 29 :
    Reserva Punta Lara (Ensenada) suspendida por lluvias
JUNIO
  • Domingo 5:
    Laguna de Los Patos (Ensenada)
  • Sábado 19 :
    RECS (ciudad de Buenos Aires) junto al Coa Recs

  • Domingo 27 :
    Arroyo Martín (Villa Elisa)
JULIO
  • Domingo 4 :
    Laguna de Los Patos (Ensenada)
    Arroyo Martín-Carnaval (City Bell)

    el número de participantes, permitió formar 2 grupos que relevarán sendos destinos.

  • Sábado 10 :
    Reserva Natural Punta Lara (Punta Lara)

  • Sábado 17 :
    Arroyo El Pescado (Ignacio Correa)

    las fechas y destinos previstos para el mes de Julio se reprogramaron para participar del Censo Neotropical de Aves Acuáticas. (ver)

Observa
ciones:
  • En caso de lluvia la convocatoria se pasa al fin de semana siguiente, respetando sea Sab. o Dom.
  • Cuando no haya disponibilidad de transporte utilizaremos un servicio de “combi”.
  • Los detalles de cada salida se comunicarán durante la semana correspondiente a la misma (horarios, lugares de encuentro, etc.)
  • Quienes deseen participar de nuestras salidas, deberán comunicarlo anticipadamente a nuestro mail: coalaplata@hotmail.com
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viernes, 11 de diciembre de 2009

Salida al Parque Pereyra - Diciembre 2009

Primero los conocí por el Foro y me encantó leer con cuánto entusiasmo contaban las salidas y los avistajes. Y luego fue decidirme y conocerlos en persona.

Con el propósito de recorrer la Reserva Provincial Pereyra Iraola nos encontramos el domingo tempranito en la estación de tren Mariel, Diego y yo, y ese fue el comienzo de una charla en la que se podía ver con cuánta pasión participan de esta actividad.

Llegamos a Pereyra y allí nos encontramos con Rafa, quien ya estaba a la “caza” con su cámara fotográfica de los pajaritos que hacía buen rato habían amanecido.

Partimos de la estación caminando por senderos y lo primero que encontramos fue un hermoso Gavilán Mixto posado sobre un poste, del que luego voló para deleitarnos con su planeo y permitirnos poder llevarnos un poquito de ese instante en alguna foto.

Seguimos caminando hasta una de las canteras, un lindo espejo de agua donde hallamos un Macá Común y una hembra de Pato Cuturí, además de golondrinas domésticas que volaban a toda velocidad sobre el agua.

La caminata siguió por bosquecitos de espinillos y talas, en donde nos detuvimos a escucharlos, para poder ir entrenando el oído. Los chicos fueron reconociendo cada uno de los cantos, cosa que para mí fue todo un desafío. Bueno..será cuestión de practicar!.

Fué hermoso poder identificarlos por el canto y luego poder corroborar al verlos!.

Con copas altas y cerradas, se generan unas galerías de sombra y humedad, en donde pudimos identificar aquellas aves pequeñitas como lo son el Fío Fío, el Chiví, el Sietevestidos, las inquietas Ratonas y Pijuís, los Benteveos Común y Rayado, como también el canto de los Zorzales Colorado y Chalchalero.


También pudimos ver entre las copas palomas Doméstica, y Picazuró, las delicadas Torcazas y Torcacitas y la esquiva Yerutí.


La caminata se extendió más tarde por los pastizales en donde, si bien la diversidad de pájaros era menor, el colorido de cada arbusto en flor indicó que la primavera llegó para quedarse.

Al tener la posibilidad de extender más la vista, pudimos ver rapaces planear a lo lejos, como parejas de Taguató, Caranchos, un Gavilán Planeador que nos dejó tomar unas buenas fotos y grupos de Chimangos. Luego nos dirigimos hacia el pajonal, donde nos volvimos a sorprender con nuevos hallazgos...desde los musicales Mistos, Tordos Músico y Cachirlas hasta los vistosos Pechos Colorado y Varilleros Ala Amarilla.

Y ya con el agua hasta los tobillos y entre los juncos pudimos ver una de las formas más típicas, como lo es el Junquero, quien después de seguirlo sigilosamente pudimos fotografiar.


La experiencia compartida con Ustedes fue maravillosa....poder observar a los pájaros en su ambiente, intentar identificarlos por sus colores, sus formas, sus hábitos y hasta sus cantos es una sensación increíble que se encuentra en cada nuevo emplumadito que aparece.


También el poder comprender la presencia de cada especie en relación a su ambiente...es comenzar a entender un poco más de la naturaleza. Pero por sobre todo...disfrutar y valorar a cada pájaro en libertad.

¡Volveremos pronto!

Comentario: Lucía Balarino
Fotos: Rafael Gonzalez y Lucía Balarino

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Salida a Punta Rasa, San Clemente - nov 2009

Hola amigos, aquí paso a contarles otra aventura pajareril del COA La Plata.

Esta vez salimos en busca de aves playeras. Nuestro destino fue Punta Rasa, ubicada en la localidad de San Clemente del Tuyu, Partido de La Costa.

Declarada Reserva Natural Municipal (1991) Reserva Natural Provincial y sitio RAMSAR, incorporada a la lista de humedales de importancia internacional (1997).

Está ubicada en la unión de dos ecosistemas: por el oeste el del estuario del Río de La Plata y por el este el del Océano Atlántico.

Nuestro viaje estuvo planeado por un fin de semana largo. El viernes a la tarde, salimos una parte del grupo que éramos Mariel, Dante, Gabriela y yo. El pronóstico anunciaba lluvia y salimos a la ruta con bastante agua pero no duro mucho, así que tuvimos un viaje muy tranquilo.

El resto de los entusiastas pajarólogos salieron a la noche y llegaron como a la una de la mañana, eran Diego, Osvaldo, Martín, Federico y Rafael.

Al día siguiente nos levantamos como de costumbre bien tempranito para encontrarnos a la 7 de la mañana y emprender la caminata.

Que caminata!! la que nos tenia preparada nuestro guía local Diego, oriundo de San Clemente. Nuestro amigo suele hacer este recorrido y lo quiso compartir con nosotros, y la verdad es que estuvo muy bueno!

Salimos con un día ventoso pero despejado y con una temperatura agradable. El recorrido hasta la punta, que es el cuerno que se observa en el mapa al sur de la Bahía de Samborombón, fue por la playa, y ya comenzamos a ver playeritos, como el rabadilla blanca, playerito blanco y rojizo.

Los Gaviotines, que son un tema aparte, porque es muy difícil distinguir entre las distintas especies ya que son todos muy parecidos, pero gracias a la experiencia de Diego, muchos lo lograron y además teníamos un telescopio que fue de gran ayuda.

Observamos el Gaviotín Lagunero, Gaviotín Golondrina, Gaviotín Pico Grueso, Gaviotín Real y Gaviotín Sudamericano, Becasa de mar y Vuelvepiedras.

Este sitio es un lugar de descanso y alimentación para todas estas aves migratorias que vienen del hemisferio Norte y de nuestra Patagonia.

También vimos, flamencos, espátulas y ostreros, que estaban un poco alarmados por nuestra presencia porque tenían sus nidos por ahí cerquita y tuvimos el privilegio de ver un pichón.

En un momento interrumpimos nuestra caminata playera para adentramos un poco por la Zona de el Pastizal y nos encontramos con una laguna en donde vimos un grupo muy grande de Rayadores, que permanecían muy quietos descansando allí, y pudimos observarlos a gusto y ‘piacere’, una maravilla!!

Así seguimos el recorrido hasta llegar a la Punta, y seguimos viendo más, Gaviota Cap. Gris, Cap. Café, Gav. Cocinera, (muchos juveniles en grupos) y Pitotoyes Chicos, y ya emprendimos la vuelta, previa parada a comer algo y descansar un ratito.

La vuelta fue por el pastizal, donde encontramos Verdones, Gavilán Planeador, Pico de Plata, Pecho colorado, Cachilo canela y muchos más. Y llegamos al punto de partida como a las 7 de la tarde, agotadísimos después de la caminata, que según Rafa calculó fueron 19 Km.

Así que a la noche a dormir como pichones, ya al otro día fue una jornada mas descansada, con el mismo recorrido por la playa pero esta vez en auto.

Dante había llevado sus barriletes, hobby que habían practicado con Mariel durante un tiempo, así que tuvimos la oportunidad de disfrutarlos por un rato. Eran unos cuantos, uno mejor que el otro, y con un viento favorable nos entretuvimos un rato con ellos.

Que mas contarles, fue un viaje hermoso y como ustedes saben, compartimos este viaje con muy buena onda, y buena disposición por parte de todos, así que esperemos se repita pronto, y para los que se quedaron con las ganas, haya otra oportunidad.

Comentario: Claudia Mora
Fotos: Osvaldo Freyre, Federico Silvestre y Rafael Gonzalez
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